Ramón Pelegero Sanchis, conocido artísticamente como Raimon, nació en Xàtiva (Valencia) el 2 de diciembre de 1940 y está considerado una de las figuras más representativas de la canción en catalán contemporánea, con un reconocimiento internacional singular dentro de la Nova Cançó. Criado en la calle Blanc de su ciudad natal, trabajó de joven en la emisora de radio local, donde se familiarizó con el mundo del disco y descubrió tanto a intérpretes como Juliette Gréco, The Platters o Juanito Valderrama como el repertorio de los grandes compositores clásicos europeos, experiencia que contribuyó a ampliar su horizonte musical. A los diecisiete años se trasladó a Valencia para estudiar Historia en la Facultad de Filosofía y Letras, etapa en la que entró en contacto con la literatura catalana y con autores como Ausiàs March, Salvador Espriu, Josep Pla o Joan Fuster, al tiempo que componía su primera canción, Al vent, llamada a convertirse en uno de los emblemas de su obra.wikipedia+4
En 1961 realizó su primera actuación pública en un acto de entrega de premios literarios y poco después se presentó ante Els Setze Jutges, lo que le abrió las puertas de los escenarios de Barcelona. Sus primeros EP en el sello Edigsa, con temas como Al vent, Som, La pedra o A colps, y su participación en el Festival de la Canción Mediterránea con Se’n va anar —interpretada junto a Salomé y ganadora del certamen— consolidaron su visibilidad pública y dotaron a la canción catalana de una dimensión abiertamente cívica y política frente a la dictadura. El tono existencial y combativo de sus letras, la defensa del catalán y su distancia estilística respecto al modelo más «a la francesa» de otros cantautores hicieron de Raimon una voz singular, asociada a las clases populares valencianas y a una conciencia lingüística y cultural que desafiaba el marco represivo del franquismo.cccb+2
Durante la década de 1960 y la primera mitad de los años setenta, su compromiso antifranquista se expresó tanto en su repertorio como en la elección de espacios de actuación, especialmente universidades y centros culturales, que se convirtieron en lugares de sociabilidad política. En este contexto se sitúa su recital en la Universidad Complutense de Madrid, que terminó con la intervención policial y dio origen a la canción Divuit de maig a la Villa, símbolo del clima de tensión y protesta estudiantil de la época. A comienzos de los años setenta intensificó su actividad discográfica y de recitales, y en 1975, en los meses finales de la dictadura, su concierto multitudinario en el Palau d’Esports de Montjuïc —en el que estrenó Jo vinc d’un silenci y cuya recaudación se destinó a la Assemblea de Catalunya— se convirtió en un acto de fuerte carga simbólica, consolidándolo hacia 1975 como una figura central de la cultura antifranquista y de la canción de autor en catalán