Luis Carrero Blanco
El hombre fuerte del régimen
Luis Carrero Blanco fue un almirante y dirigente central del franquismo, durante décadas uno de los colaboradores más estrechos de Francisco Franco y pieza clave en la arquitectura institucional de la dictadura. En junio de 1973 fue designado presidente del Gobierno, consolidándose como figura llamada a garantizar la continuidad del régimen tras la eventual desaparición del dictador, desde una posición inequívocamente autoritaria y refractaria a cualquier fórmula de pluralismo político.
En su último año de vida, Carrero Blanco orientó su acción gubernamental a blindar la pervivencia del entramado franquista, reforzando la articulación entre la jefatura del Estado, la proyectada restauración monárquica y los resortes de poder heredados de la posguerra, sin abrir cauces efectivos de liberalización. Esa estrategia quedó abruptamente interrumpida el 20 de diciembre de 1973, cuando fue asesinado en Madrid por la organización armada ETA en la denominada Operación Ogro, un atentado que supuso el mayor impacto político sufrido por la dictadura desde la Guerra Civil y que introdujo un elemento de profunda incertidumbre en la evolución del régimen.